Arbitraje
El arbitraje es un método de resolución de conflictos en el que las partes someten una controversia a uno o varios árbitros para que adopten una decisión vinculante: el laudo.
A diferencia de la mediación o de la conciliación, no busca que las partes negocien un acuerdo, sino obtener una decisión especializada fuera de los tribunales ordinarios cuando la materia permite esta vía.
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Resolver una controversia con una decisión especializada
El arbitraje permite someter una controversia a uno o varios árbitros independientes para que dicten un laudo. A diferencia de la mediación o de la conciliación, el árbitro no se limita a facilitar el diálogo: escucha a las partes, analiza la documentación y los argumentos jurídicos y adopta una decisión vinculante.
La primera pregunta no es si se quiere evitar un juicio. Es si el conflicto puede resolverse mediante arbitraje y qué consecuencias tendría elegir esta vía. Por eso revisamos el caso antes de recomendarla.
Hay que confirmar que la controversia es disponible conforme a Derecho y que existe un convenio arbitral válido o una voluntad clara de sometimiento.
Arbitraje, mediación, conciliación y negociación: no son lo mismo
Cada método responde a una necesidad distinta. Elegir bien evita iniciar un camino que no encaja con el conflicto.
Negociación
Las partes o sus abogados intercambian propuestas. Solo hay solución si alcanzan un acuerdo.
Mediación y conciliación
Una persona neutral ayuda a acercar posiciones. La decisión final sigue siendo de las partes.
Arbitraje
Uno o varios árbitros resuelven la controversia y dictan un laudo vinculante.
Si el objetivo es construir un acuerdo propio, puede ser más adecuado conocer los Métodos Adecuados de Solución de Controversias (MASC). Si se necesita una decisión especializada y la materia lo permite, puede valorarse el arbitraje.
Cuándo puede valorarse
La Ley de Arbitraje permite someter a arbitraje controversias sobre materias de libre disposición conforme a Derecho. Puede ser una opción que estudiar en conflictos patrimoniales, relaciones derivadas de una empresa familiar, pactos, copropiedades o determinadas cuestiones sucesorias disponibles.
En cada caso revisamos los documentos, el origen de la relación jurídica y qué derechos están realmente en discusión.
Cuándo no es la vía adecuada
Hay materias que no están a disposición de las partes y no pueden someterse a arbitraje. No es una alternativa para decidir el estado civil, el divorcio, la guarda y custodia ni las medidas que afectan directamente a hijos menores.
En esas situaciones puede ser necesario estudiar la vía judicial o, cuando resulte viable, los acuerdos y medidas disponibles en un proceso de familia.
El convenio arbitral
El arbitraje suele apoyarse en una cláusula incluida en un contrato, unos estatutos o un pacto entre las partes. También puede acordarse después, cuando aparece el conflicto.
Revisamos qué controversias abarca, la institución elegida, el número de árbitros, la sede, el idioma y la ley aplicable, especialmente cuando existe un elemento internacional.
Cómo acompañamos un procedimiento arbitral
El asesoramiento empieza antes de que exista un procedimiento formal. Podemos revisar una cláusula arbitral antes de firmarla, analizar si un conflicto puede someterse a arbitraje o preparar una propuesta de convenio cuando las partes valoran esta alternativa.
Si el arbitraje se inicia, estructuramos la posición jurídica, reunimos la documentación relevante, preparamos las alegaciones y acompañamos al cliente durante el procedimiento. También analizamos el laudo y las actuaciones posteriores que puedan ser necesarias.
¿Necesito haber firmado una cláusula arbitral?
No siempre. Es frecuente que exista una cláusula previa, pero también puede acordarse el sometimiento cuando surge el conflicto. En ambos casos hay que revisar el alcance del acuerdo y la materia afectada.
¿Puede utilizarse el arbitraje en una empresa familiar?
Puede ser una opción que valorar en controversias disponibles relacionadas con una sociedad, los pactos entre socios o determinados conflictos patrimoniales. La utilidad depende de la documentación existente y del objeto concreto del desacuerdo.
¿El arbitraje es igual que la mediación?
No. En la mediación las partes construyen un acuerdo con ayuda de una persona neutral. En el arbitraje, el árbitro adopta una decisión mediante un laudo.
Analicemos qué vía protege mejor tus intereses
Antes de invocar una cláusula arbitral o iniciar un procedimiento, conviene estudiar qué derechos están en juego y qué solución ofrece mayores garantías.
Información jurídica de referencia: Ley 60/2003, de Arbitraje.