Cuando una pareja decide divorciarse de mutuo acuerdo, el documento que lo hace posible —y que determina cómo será la vida de todos después— es el convenio regulador. Un convenio bien redactado evita conflictos futuros, protege a los hijos y da seguridad jurídica a ambas partes. Uno mal redactado puede generar años de litigios.
En este artículo no repetimos el listado de medidas, sino lo que de verdad se tuerce en la práctica: qué cláusulas se olvidan con más frecuencia y qué errores acaban en el juzgado.
Si buscas la definición y el contenido apartado por apartado, consulta la ficha del convenio regulador en nuestro diccionario jurídico. Aquí nos centramos en los errores.
Índice
Lo que muchos convenios olvidan
Actualización de la pensión de alimentos
Un convenio que no incluye cláusula de actualización anual puede quedar desfasado en pocos años. Lo más habitual es vincularlo al IPC, pero hay que dejarlo por escrito.
Los gastos extraordinarios
La pensión de alimentos cubre los gastos ordinarios del hijo. Si el convenio no define los extraordinarios, serán fuente inagotable de conflictos. Conviene fijar qué se considera gasto extraordinario —imprevisible, no periódico y necesario: una ortodoncia, unas gafas, un tratamiento no cubierto por la sanidad pública—, distinguirlo del gasto voluntario —campamentos, viajes de fin de curso, extraescolares no imprescindibles— y dejar claro que el necesario solo hay que comunicarlo y justificarlo, mientras el voluntario exige acuerdo previo y expreso. Y en qué proporción los asume cada progenitor.
El protocolo de comunicación entre los progenitores
No es obligatorio incluirlo, pero sí muy recomendable: cómo y con qué frecuencia se comunicarán los progenitores sobre los hijos, quién informa a quién de los cambios en la rutina y cómo se gestionan los imprevistos.
El domicilio habitual del menor y los cambios de residencia
Si se prevé que alguno de los progenitores pueda cambiar de ciudad o de país, hay que incluir una cláusula que regule cómo afecta ese cambio al régimen de custodia y visitas.
La liquidación de la sociedad de gananciales
El convenio regulador puede incluir la liquidación del patrimonio común o diferirla a un momento posterior. Si se difiere, hay que dejar claro qué pasa con los bienes mientras tanto: quién paga la hipoteca, quién usa el coche y quién asume los gastos de conservación.
Errores frecuentes que generan conflictos
- Redacciones ambiguas. «El padre tendrá al niño en vacaciones de verano la mitad del tiempo» parece claro hasta que llega el verano y cada uno entiende una cosa distinta. Los convenios deben ser concretos: fechas, horarios, quién recoge, quién lleva.
- No prever los cambios. Un convenio diseñado para cuando el hijo tiene 3 años puede no funcionar cuando tiene 12. Incluir cláusulas que prevean cómo se adaptará el acuerdo a la edad y las necesidades del menor ahorra mucho conflicto futuro.
- Aceptar condiciones bajo presión. El momento del divorcio es emocionalmente muy duro. Algunos convenios se firman con prisa, bajo presión o sin asesoramiento suficiente, y un convenio firmado en malas condiciones puede ser difícil de modificar después.
- Ignorar las implicaciones fiscales. La atribución del uso de la vivienda, las pensiones y la liquidación de gananciales tienen consecuencias fiscales que conviene conocer antes de firmar.
| Error frecuente | Consecuencia habitual |
|---|---|
| Redactar cláusulas ambiguas | Conflictos de interpretación entre los progenitores. |
| No concretar vacaciones, horarios o entregas | Discusiones recurrentes en fechas señaladas. |
| No regular los gastos extraordinarios | Reclamaciones y desacuerdos constantes. |
| Firmar sin asesoramiento suficiente | Dificultades para modificar el convenio después. |
¿Puede modificarse el convenio después?
Sí, a través de un procedimiento de modificación de medidas. Si ambos progenitores están de acuerdo, es relativamente sencillo. Si no hay acuerdo, hay que acudir al juzgado y acreditar que las circunstancias han cambiado de forma sustancial.
Por eso es tan importante redactarlo bien desde el principio: un convenio sólido evita modificaciones innecesarias.
Cómo podemos ayudarte desde Zabalgo Abogados
La redacción del convenio regulador en un divorcio de mutuo acuerdo es uno de los momentos en que el asesoramiento jurídico marca más la diferencia. En Zabalgo Abogados llevamos más de 25 años acompañando a familias en estos procesos, y sabemos qué cláusulas protegen y cuáles generan problemas.
Solicitar consulta con Zabalgo Abogados
Paloma Zabalgo es abogada especialista en Derecho de Familia y Presidenta de la Sección de Familia y Sucesiones del ICAM.