Derecho de acrecer en la herencia

Zabalgo Abogados / Derecho de acrecer en la herencia

El derecho de acrecer permite que la parte vacante de uno de varios llamados aumente la participación de los demás. En el Derecho civil común español, que es el régimen tratado en esta ficha, no basta con que un heredero falte, renuncie o no pueda suceder: en la sucesión testamentaria se exige una institución conjunta y debe atenderse al contenido preciso del testamento. Los artículos 981 a 987 del Código Civil regulan este mecanismo.

Cuándo hay derecho de acrecer en un testamento

El artículo 982 exige que dos o más personas hayan sido llamadas a una misma herencia o porción sin especial designación de partes, y que la cuota de una quede vacante por haber muerto antes que el testador, repudiado o no poder recibirla.

La institución es conjunta cuando el testador llama a varias personas sin asignarles cuotas concretas. «Por mitad» o «por partes iguales» no excluye por sí solo el acrecimiento. No basta, por tanto, que haya varios herederos: hay que examinar cómo se formuló el llamamiento y la causa de la vacante.

Efectos y límites

La cuota vacante se suma a la de quienes tienen derecho a acrecer, con sus derechos y obligaciones; no cabe aceptar solo sus bienes favorables. El Código Civil extiende el mecanismo a legatarios y usufructuarios en los términos establecidos para los herederos, por lo que debe identificarse el título del llamamiento.

Entre herederos forzosos, el artículo 985 limita el acrecimiento a la parte de libre disposición. Si se repudia la legítima, los coherederos suceden en ella por derecho propio, no por acrecimiento.

En la sucesión intestada, la parte del coheredero que repudia acrece a los demás. Esta ficha se centra en el testamento; si la sucesión se rige por la ley, puede consultarse abintestato o sucesión intestada.

Diferencia con la sustitución vulgar

La sustitución vulgar permite al testador nombrar a otra persona si el heredero o legatario muere antes que él, no quiere aceptar o no puede hacerlo. El artículo 774 deja así al testamento decidir quién ocupa la posición vacante.

La diferencia es nítida: el acrecimiento aumenta la cuota de los coherederos que cumplen sus requisitos; la sustitución sitúa al sustituto nombrado por el testador. Antes de aplicar el acrecimiento debe comprobarse si existe una sustitución válida para el supuesto. La doctrina registral publicada en el BOE contempla sustituciones para premoriencia, incapacidad o imposibilidad de suceder, incluso para renuncia.

Sin sustituto aplicable ni acrecimiento, la porción vacante pasa a los herederos legales con sus cargas y obligaciones, conforme al artículo 986; el artículo 912 prevé ese supuesto como caso de apertura de la sucesión intestada.

Diferencia con la representación

El derecho de representación no es acrecimiento ni sustitución testamentaria. En las reglas de sucesión intestada, permite a determinados parientes suceder en los derechos que habría tenido otra persona si viviera o hubiera podido heredar. Opera en línea recta descendente, nunca en la ascendente, con los límites de los artículos 924 a 929.

Existe una excepción en materia de legítima: los descendientes de un descendiente del causante que no hubiera sido preterido le representan en la herencia del ascendiente y no se consideran preteridos (artículo 814). Por tanto, si un hijo instituido heredero muere antes del testador, sus descendientes quedan salvaguardados en la legítima que proceda; para el resto de la cuota deben revisarse la sustitución prevista, el posible acrecimiento y, en su caso, la sucesión intestada. Fuera de ese supuesto, los hijos de un heredero instituido no son por ello sustitutos ni reciben automáticamente toda su cuota. Tampoco cabe representar a quien repudió, ni a una persona viva salvo los casos legales de desheredación o incapacidad.

Diferencia con el derecho de transmisión

El derecho de transmisión del artículo 1006 responde a otra secuencia: el heredero llamado sobrevive al causante, pero muere sin aceptar ni repudiar. A sus herederos pasa la facultad pendiente de aceptar o repudiar.

La diferencia es cronológica y funcional. El acrecimiento parte de una cuota vacante y, en testamento, de una institución conjunta; la transmisión no la redistribuye entre coherederos, sino que lleva a los herederos del fallecido el ius delationis no ejercitado. Según la doctrina recogida por la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, el artículo 1006 no crea una nueva delación ni una doble transmisión: los transmisarios suceden directamente al primer causante al ejercitar ese derecho, aunque su condición y proporción dependan de la sucesión del transmitente.

Una muerte posterior al causante exige comprobar el orden de los fallecimientos, si hubo aceptación o repudiación y quiénes son los herederos del transmitente.

Comprobaciones necesarias

Ante una renuncia, premoriencia o imposibilidad de suceder, el análisis en Derecho civil común debe:

  1. Revisar el testamento para comprobar si prevé sustitución.
  2. Verificar el llamamiento conjunto si no hay sustituto: misma herencia o porción y sin especial designación de partes.
  3. Aplicar la regla procedente: sucesión legal, representación dentro de su ámbito o transmisión si el llamado murió después del causante sin decidir.

La vecindad civil del causante (artículos 14 a 16 del Código Civil), la ley aplicable y elementos internacionales pueden alterar el análisis por la existencia de derechos civiles forales o especiales.

Preguntas frecuentes

¿Si un heredero renuncia, su parte acrece siempre a los demás?

No en una sucesión testamentaria. La renuncia es una causa prevista por el artículo 982, pero también debe existir institución conjunta y no una sustitución aplicable. En la sucesión intestada, el artículo 981 dispone que la parte del coheredero que repudia acrece a los demás coherederos.

¿Los hijos de un heredero que muere reciben automáticamente su parte?

No necesariamente toda. Si murió antes del testador y era un descendiente de este que no hubiera sido preterido, sus descendientes le representan a los efectos del artículo 814 y no se consideran preteridos; para el resto de la cuota hay que revisar la sustitución prevista, el posible acrecimiento y las normas aplicables. Si murió después del causante sin aceptar ni repudiar, puede operar el derecho de transmisión.

¿El derecho de acrecer es una transmisión de la herencia?

No. El acrecimiento incrementa la cuota de los coherederos cuando concurren sus requisitos. La transmisión permite a los herederos del llamado fallecido ejercer la facultad de aceptar o repudiar que este dejó pendiente.

Ante una renuncia, una premoriencia o fallecimientos próximos, los abogados de herencias pueden revisar el testamento, las sustituciones y la regla aplicable.

Nota de alcance y fecha

Este texto ofrece información general y no constituye asesoramiento jurídico. Se refiere al Derecho civil común. Fecha de contraste: 19 de octubre de 2026.

Fuentes oficiales

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